Has decidido que quieres dar el paso al autoconsumo. Quieres dejar de depender de las subidas continuas de la luz y aprovechar la energía limpia. Es una decisión inteligente, pero antes de instalar placas solares en tu casa, hay que hacer los deberes.
Para que el sistema sea realmente eficiente y no tires el dinero, hay tres detalles de tu vivienda que debes tener en cuenta antes de pedir tu primer presupuesto.
1. La orientación del tejado y las sombras
El escenario perfecto para instalar placas solares es un tejado orientado al sur, ya que recibe más horas de luz directa durante el día. Sin embargo, las orientaciones este y oeste también son muy válidas y funcionan perfectamente para aprovechar el sol de la mañana o de la tarde.
Lo que sí debemos vigilar de cerca son las sombras: la chimenea del vecino, un árbol grande o un edificio cercano pueden reducir drásticamente la producción si tapan los paneles en las horas punta.
2. El estado real de tu cubierta
Los módulos van a estar ahí arriba produciendo energía durante más de 25 o 30 años. Por eso, la estructura que los soporta debe estar en buenas condiciones. Si tienes goteras antiguas, tejas sueltas o tenías pensado reformar el tejado a corto plazo, lo ideal es solucionar eso primero. De esta forma evitarás tener que desmontar el sistema en el futuro.
3. Tus verdaderos hábitos de consumo eléctrico
Colocar 15 paneles «por si acaso» cuando tu casa solo necesita 8 es un error muy común que alarga el tiempo de amortización. La instalación debe dimensionarse basándose estrictamente en tus facturas eléctricas de los últimos meses y en tus rutinas (cuándo sueles poner las lavadoras, el lavavajillas o el aire acondicionado).
La buena noticia es que no tienes que subirte al tejado a medir nada. Para eso estamos los profesionales. Un buen estudio técnico previo, totalmente transparente, es la diferencia entre un sistema que simplemente funciona y uno que dispara tu rentabilidad.
